California registra máximo histórico en casos de enfermedades de transmisión sexual

California registra máximo histórico en casos de enfermedades de transmisión sexual
Durante 2017 el número de casos de enfermedades de transmisión sexual (ETS) en California aumentó hasta alcanzar un máximo histórico. Más de 300.000 casos de clamidia, gonorrea y sífilis temprana fueron reportados, registrando así un incremento del 45 % en comparado con hace cinco años según cifras del Departamento de Salud Pública de California (CDPH).

Las tasas de clamidia y gonorrea son más elevadas entre personas menores de 30 años, señala el informe, que detalla que el índice de la enfermedad es mayor entre mujeres jóvenes, mientras que los hombres representan la mayoría de los casos de sífilis y gonorrea.

En caso de no recibir tratamiento por la clamidia y la gonorrea, el paciente puede padecer de infertilidad, embarazos ectópicos y dolor pélvico crónico. Por su parte, el no tratamiento de la sífilis puede causar ceguera, pérdida auditiva y problemas neurológicos.

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Otra cifra alarmante del informe es el gran incremento en la cantidad de nacimientos de bebés muertos a causa de la sífilis congénita, dijeron este lunes autoridades estatales de salud. Los 30 mortinatos por sífilis congénita en el estado, es el mayor número reportado desde 1995, dijo el CDPH.

“Para California es una vergüenza tener un aumento constante en los casos de sífilis congénita” afirmó el doctor Jeffrey Klausner, profesor de medicina en la Universidad de California campus Los Ángeles. Klausner señaló que naciones como Cuba, Tailandia y Bielorrusia han eliminado casi por completo las infecciones que amenazan la vida de los infantes.

“Sabemos cómo controlar la sífilis desde principios de la década de 1900. Ver un resurgimiento así es indicio de un fracaso en materia de salud pública”, agregó. El doctor aseveró que el aumento general de las ETS se debió en gran parte a lo que describió como la “aniquilación” de la infraestructura de salud pública desde la crisis financiera en 2008.

La financiación se redujo considerablemente hace una década sin que fuera restablecida, lo que propició el continuo cierre de clínicas y el derrumbe de los programas de educación sobre los riesgos y opciones de tratamiento.

Información de AP

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